Los tumores de las glándulas salivales son crecimientos anormales de células en las glándulas responsables de producir saliva. Aunque son poco frecuentes, su correcta identificación y tratamiento precoz son determinantes para el pronóstico, sobre todo, en nuestros pacientes jóvenes. La mayoría son benignos y de evolución lenta, pero algunos pueden ser malignos y requerir una intervención quirúrgica especializada.
En Clínica IMOS queremos que conozcas en profundidad todo sobre este asunto para que estés prevenido si notas alguno de sus síntomas más habituales.
Tumor en las glándulas salivales, ¿qué es?
Las glándulas salivales son estructuras exocrinas distribuidas alrededor de la cavidad oral cuya función principal es producir y secretar saliva. Esta no solo humedece los alimentos para facilitar la masticación y la deglución, sino que también contiene enzimas digestivas y anticuerpos que protegen la mucosa oral frente a infecciones y caries.
Existen tres pares de glándulas salivales mayores: las parótidas, las más voluminosas, situadas delante y debajo de los lóbulos auriculares; las submaxilares, localizadas bajo el suelo de la boca a ambos lados de la mandíbula; y las sublinguales, ubicadas en la parte anterior del suelo oral. A estas se suman cientos de glándulas salivales menores dispersas por la mucosa y submucosa de los labios, el paladar, la lengua y las mejillas.
Un tumor de glándula salival se origina cuando las células de alguna de estas estructuras acumulan mutaciones en su ADN que alteran los mecanismos normales de crecimiento y división celular.
Se trata de una patología relativamente poco frecuente, pero debido a los más de veinte tipos distintos que reconoce la OMS se necesita una alta especialización para su diagnóstico y tratamiento.
Tipos de tumores en glándulas salivales
La clasificación de los tumores salivales atiende principalmente a su comportamiento: benigno o maligno. Aunque dentro de cada categoría existen diferentes subtipos.
Tumores benignos de glándulas salivales
Los tumores benignos representan la mayoría de los casos. Crecen de forma lenta y progresiva, no invaden estructuras adyacentes y, en general, tienen un pronóstico excelente tras la extirpación quirúrgica completa.
- Adenoma pleomorfo: es el tumor salival más frecuente con diferencia, responsable de entre el 80 y el 90% de todas las neoplasias benignas de estas glándulas. Aparece con mayor incidencia entre los 40 y los 50 años y, aunque puede originarse en cualquier glándula salival, la parótida es su localización preferente.
- Tumor de Warthin: también conocido como cistoadenoma linfomatoso papilar, es el segundo tumor salival benigno en frecuencia y representa entre el 5 y el 7% de todas las neoplasias de estas glándulas. A diferencia del adenoma pleomorfo, aparece casi exclusivamente en la glándula parótida y es más habitual en hombres.
- Otros tumores benignos: dentro del espectro benigno existen otros tipos menos frecuentes, pero igualmente relevantes desde el punto de vista clínico, como el mioepitelioma, el oncocitoma, el adenoma de células basales, el adenoma canalicular o el hemangioma.
Tumores malignos de glándulas salivales
Los carcinomas de glándulas salivales representan entre el 20 y el 25% de todos los tumores de la parótida, pero esa proporción asciende considerablemente en las glándulas de menor tamaño. Se clasifican según su grado de agresividad biológica, lo que condiciona directamente el pronóstico y el tratamiento
Carcinomas de bajo grado
- Carcinoma de células acinosas: se origina en las células serosas que producen la saliva y aparece preferentemente en la parótida.
- Carcinoma mucoepidermoide de bajo grado: es la variante de mejor pronóstico dentro de los carcinomas mucoepidermoides. Está compuesto principalmente por células mucosas bien diferenciadas.
- Adenocarcinoma polimorfo de bajo grado: aparece casi exclusivamente en las glándulas salivales menores.
Carcinomas de alto grado
- Carcinoma adenoide quístico: conocido históricamente como cilindroma, es uno de los tumores salivales malignos más singulares desde el punto de vista biológico. Su crecimiento es lento y engañoso.
- Carcinoma mucoepidermoide de alto grado: a diferencia de su homólogo de bajo grado, esta variante presenta predominio de células epidermoides indiferenciadas, con un comportamiento mucho más agresivo.
- Carcinoma ex adenoma pleomorfo: es la transformación maligna de un adenoma pleomorfo preexistente, generalmente de larga evolución. Suele manifestarse como un cambio brusco en el ritmo de crecimiento de una masa hasta entonces estable, a veces acompañado de dolor o aparición de parálisis facial.
- Adenocarcinoma sin otra especificación (SAI), carcinoma indiferenciado y carcinoma de células escamosas completan el espectro maligno de mayor agresividad.
Distribución por glándula: la regla clínica del tamaño
En Clínica IMOS siempre avisamos a nuestros pacientes de que la localización del tumor no solo orienta el diagnóstico, sino que también anticipa el riesgo de malignidad. Aproximadamente el 80% de todos los tumores salivales se presentan en la parótida, donde la proporción de malignidad ronda el 20-25%. En la glándula submaxilar, que acumula entre el 10 y el 15% de los casos, esa probabilidad asciende al 40-50%. En las glándulas sublinguales y en las glándulas menores, que representan los casos menos frecuentes, la malignidad puede superar el 70-80%.
Esta relación inversa entre el tamaño de la glándula y la probabilidad de malignidad es una regla clínica bien documentada que se conoce en la literatura especializada como la regla del 25/50/75: a medida que el tamaño de la glándula disminuye, la probabilidad de que un tumor sea maligno aumenta aproximadamente en esas proporciones. Los cirujanos maxilofaciales con experiencia en patología salival tenemos presente esto desde la primera valoración del paciente.
| Glándula | Frecuencia | Probabilidad de malignidad |
| Parótida | ~80% | ~25% |
| Submandibular | ~10 – 15% | ~50% |
| Sublingual y menores | ~5 – 10% | ~75% |
Síntomas del tumor en las glándulas salivales
El síntoma principal de los tumores salivales es la aparición de una masa o bulto de crecimiento lento e indoloro en la región periauricular, bajo el mentón o en el suelo de la boca. Esta presentación es característica de los tumores benignos y de muchos carcinomas de bajo grado en fases iniciales.
Sin embargo, existen una serie de síntomas y signos a los que también hay que prestar especial atención:
- Parálisis o debilidad facial.
- Dolor local persistente.
- Aceleración del crecimiento.
- Fijación a planos profundos.
- Adenopatías cervicales.
- Dificultad para tragar o abrir la boca.
- Síndrome de Horner.
Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, la valoración por un cirujano maxilofacial debe ser inmediata.
Causas del tumor en las glándulas salivales
Los tumores de las glándulas salivales se originan cuando las células glandulares sufren alteraciones en su material genético que desregulan los mecanismos normales de proliferación y muerte celular. Estas mutaciones en el ADN pueden afectar a distintos tipos celulares:
- Células epiteliales.
- Células mioepiteliales.
- Células acinares.
En la mayoría de los casos, los cambios moleculares que desencadenan el tumor no tienen una causa identificable de forma precisa. Sin embargo, se conocen factores que aumentan la probabilidad de que esas mutaciones ocurran.
Tumores glándulas salivales: factores de riesgo
En nuestra clínica maxilofacial en Sevilla siempre indicamos que aunque ningún factor de riesgo es determinante por sí solo, la investigación clínica ha identificado varios elementos que se asocian a una mayor incidencia de estos tumores:
- Edad avanzada.
- Exposición a radiación ionizante.
- Tabaquismo.
- Antecedentes familiares.
- Síndromes hereditarios.
Diagnóstico del tumor en las glándulas salivales
El diagnóstico de los tumores salivales combina la evaluación clínica con pruebas de imagen y análisis histopatológico. Identificar con precisión el tipo tumoral antes de la cirugía es fundamental para planificar correctamente la intervención y anticipar los márgenes necesarios.
- Exploración clínica y criterios de Rankow: la evaluación clínica es el primer y más inmediato paso diagnóstico. Los criterios de Rankow son una herramienta clínica clásica que permite orientar, incluso antes de la confirmación histológica, si un tumor salival es probablemente benigno o maligno.
- Pruebas de imagen: ecografías, resonancia magnética y tomografía computarizada.
- PAAF: punción aspiración con aguja fina.
Tratamiento del tumor en las glándulas salivales
El tratamiento de los tumores salivales es fundamentalmente quirúrgico, la extirpación completa del tumor. La radioterapia y la quimioterapia tienen un papel complementario en los tumores malignos.
Cirugía: parotidectomía y preservación del nervio facial
La parotidectomía es la intervención más frecuente dentro de la cirugía salival y una de las más exigentes técnicamente. La identificación y preservación del nervio facial es lo más importante de toda parotidectomía.
Los cirujanos maxilofaciales localizamos el nervio, lo aislamos y lo disecamos antes de proceder a la extirpación del tejido tumoral. Solo en los casos en que el propio tumor infiltra el nervio de forma directa se plantea su sacrificio, pero siempre valorando las posibilidades de reconstrucción nerviosa posterior.
Cirugía de la glándula submaxilar y sublingual
La extirpación de la glándula submaxilar se realiza mediante una incisión cervical bajo el borde mandibular que permite acceder a la glándula y extirparla con seguridad. Es necesario identificar y preservar la rama marginal del nervio facial, que mueve la comisura del labio.
Pronóstico según el tipo de tumor
El pronóstico de los tumores salivales varía en función del tipo de tumor, el grado tumoral, el estadio en el momento del diagnóstico y la radicalidad de la cirugía, así se lo hacemos a saber a nuestros pacientes en Clínica IMOS.
Los tumores benignos tienen, en general, un pronóstico excelente tras la extirpación completa. Entre los carcinomas de bajo grado, el carcinoma de células acinosas y el carcinoma mucoepidermoide de bajo grado presentan supervivencias a cinco años superiores al 90% con una cirugía adecuada.
En cuanto al carcinoma adenoide quístico, las tasas de supervivencia se sitúan entre cinco y diez años, pero el seguimiento a largo plazo revela que la mortalidad específica continúa aumentando décadas después del diagnóstico.
El carcinoma mucoepidermoide de alto grado y el carcinoma ex adenoma pleomorfo con invasión extracapsular amplia presentan los peores pronósticos, con supervivencias a cinco años inferiores al 50% en los casos avanzados.
En todos los casos, el diagnóstico precoz es imprescindible. Un tumor detectado en fase inicial ofrece opciones quirúrgicas más conservadoras y mejores resultados oncológicos.
¿Cuándo consultar a un cirujano maxilofacial?
Ante cualquier masa o bulto en la región de las glándulas salivales que no desaparezca en dos o tres semanas, la consulta con un especialista es el paso correcto. No es necesario que el bulto duela ni que crezca rápidamente para justificar la visita. La mayoría de los tumores salivales son indoloros en sus fases iniciales, precisamente los estadios en los que el tratamiento es más sencillo y eficaz.
El abordaje precoz por un especialista con experiencia en patología salival no solo permite un diagnóstico más certero, sino también una planificación quirúrgica que minimiza riesgos y maximiza los resultados funcionales y estéticos.
En nuestra Clínica IMOS en Sevilla, contamos con un equipo de cirujanos maxilofaciales especializados en el diagnóstico y tratamiento de los tumores de glándulas salivales. Combinamos experiencia, medios diagnósticos de última generación y un trato cercano y personalizado.
Si has notado un bulto en la zona de la mandíbula, el cuello o delante de la oreja, o si tienes cualquier duda sobre tu salud en este sentido, no lo dejes pasar. Visítanos y te acompañamos desde el primer momento.


