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Las boqueras son de esas molestias que tendemos a ignorar. Aparecen, duelen un poco, y esperamos que se vayan solas. A veces lo hacen. Pero hay personas que llevan meses, incluso años, con episodios que vuelven una y otra vez sin una explicación clara. 

Si ese es tu caso, este artículo te interesa: porque una boquera recurrente casi nunca es solo una boquera. En Clínica IMOS te damos todos los detalles al respecto. 

¿Qué es una boquera? La queilitis angular o estomatitis angular explicada

Una boquera es una lesión que aparece en las comisuras de los labios, es decir, en los extremos donde el labio superior y el inferior se unen. Médicamente se conoce como queilitis angular o estomatitis angular, términos que hacen referencia a la inflamación de esa zona concreta.

Aunque parece algo menor, la queilitis angular no es simplemente piel seca ni una cuestión estética. Es una lesión que puede tener causas muy distintas, y tratarla sin saber cuál es el origen suele llevar al mismo sitio: que vuelva a aparecer.

estomatitis angular

Tipos de boqueras según su causa

No todas las boqueras son iguales, y esa es precisamente la razón por la que no existe una crema que funcione para todas ellas. Según la causa que las origina, podemos hablar de boqueras de origen infeccioso (por hongos o bacterias), boqueras relacionadas con déficits nutricionales, boqueras mecánicas o irritativas, y boqueras asociadas a cambios en la estructura facial

Esta distinción es fundamental, porque el tratamiento correcto depende de identificar bien la causa

¿Por qué salen las boqueras? Causas más frecuentes

Las causas más frecuentes son estas que te explicamos con profundidad a continuación: 

Infección por hongos y bacterias

La causa más habitual es una infección por Candida albicans, el mismo hongo responsable de la candidiasis oral. También pueden estar implicadas bacterias como el Staphylococcus aureus, o una combinación de ambos microorganismos. En estos casos la zona aparece enrojecida, húmeda y con pequeñas fisuras que no terminan de cicatrizar.

Déficit de hierro, zinc o vitamina B12

Cuando el organismo no tiene suficientes reservas de ciertos nutrientes, la capacidad de regeneración de los tejidos se ve comprometida. El déficit de hierro, zinc o vitamina B12 es una causa frecuente de queilitis angular, especialmente en personas con dietas restrictivas, pacientes mayores o con problemas de absorción intestinal.

Piel seca y factores ambientales

El frío, el viento y la baja humedad resecan la piel de los labios y las comisuras, favoreciendo la aparición de fisuras. En estos casos suele tratarse de episodios puntuales que mejoran con hidratación y protección labial.

Estrés

El estrés debilita el sistema inmunitario y puede facilitar la proliferación de hongos que ya están presentes de forma habitual en la mucosa oral. Por eso en épocas de mayor tensión o cansancio es más frecuente que aparezcan boqueras, especialmente en personas con tendencia previa.

Pérdida de dimensión vertical por ausencia de dientes

Este es un factor que muchas personas no relacionan con las boqueras. Cuando hay pérdida dental sin rehabilitar, la distancia entre la nariz y el mentón se reduce, lo que provoca que las comisuras queden más hundidas y húmedas. Esa humedad acumulada en el pliegue crea el ambiente ideal para que los hongos proliferen. En estos casos, la solución no pasa por una crema, pasa por un implante dental.

Hábito de lamer las comisuras

Lamer los labios de forma repetida, especialmente las comisuras, macera la piel y rompe la barrera protectora. Es un hábito frecuente en niños pero también en adultos, y suele perpetuar o empeorar una queilitis angular ya existente.

¿Boquera o herpes? Cómo diferenciarlos

Es una confusión habitual que nos encontramos a menudo en Clínica IMOS, y tiene consecuencias prácticas importantes porque el tratamiento es completamente distinto. El herpes labial está causado por el virus herpes simplex, aparece generalmente en el labio (no en la comisura), y suele comenzar con una sensación de picor o escozor antes de que aparezcan las vesículas características. La queilitis angular, en cambio, se localiza específicamente en las comisuras, no produce vesículas y responde a antifúngicos o antibióticos, nunca a antivirales como el aciclovir. Lo más sensato ante la duda es acudir a un especialista que pueda identificar qué está pasando exactamente.

boqueras

Boqueras que no se curan, ¿cuándo dejar de esperar?

Si tus boqueras llevan más de dos semanas sin mejorar, si vuelven cada pocas semanas o si has probado varias cremas sin resultado, algo en ese ciclo no está resuelto. La automedicación en estos casos no solo no soluciona el problema, sino que puede enmascararlo y retrasar un diagnóstico que sí importa.

Las causas que generan queilitis angular recurrente, como los déficits nutricionales, la pérdida de dimensión vertical o ciertas condiciones sistémicas, no se corrigen con pomadas. Y una lesión que no cicatriza bien y que persiste en el tiempo siempre merece una valoración profesional.

Queilitis angular y lesiones en la mucosa oral: lo que debes saber

En la mayoría de casos la queilitis angular es benigna y tratable. Sin embargo, cuando una lesión en la mucosa oral o en los labios no responde al tratamiento habitual, no cicatriza o cambia de aspecto, es importante que un especialista la valore para descartar otras patologías. En Clínica IMOS realizamos ese diagnóstico diferencial de forma rigurosa, porque nuestra especialidad es precisamente el área oral y facial en su conjunto.

Esto no significa que debas alarmarte ante cualquier boquera. Significa que una lesión que no se comporta como debería merece una revisión. En IMOS estamos preparados para darte una respuesta clara.

queilitis angular

Tratamiento de las boqueras o queilitis angular

Los tratamientos más habituales para las boqueras son los siguientes:

Tratamiento antifúngico y antibiótico

Cuando la causa es infecciosa, el tratamiento tópico con antifúngicos o antibióticos suele dar buenos resultados. Es importante identificar correctamente el microorganismo implicado antes de prescribir, porque como hemos visto, usar el tratamiento equivocado no solo no ayuda, sino que puede perpetuar el problema.

Corrección del déficit nutricional

Cuando los análisis revelan un déficit de hierro, zinc o vitamina B12, la suplementación es parte imprescindible del tratamiento. Sin corregir la causa, las boqueras seguirán apareciendo con mayor o menor frecuencia.

Tratamiento de la pérdida dental y la dimensión vertical

En los casos relacionados con la ausencia de dientes o el colapso de la mordida, el abordaje es rehabilitador. La colocación de implantes u otras soluciones protésicas que restauren la dimensión vertical es lo que realmente resuelve el problema de base.

Así pues, siempre les decimos a nuestros pacientes que cuando la queilitis angular es recurrente, no responde a los tratamientos habituales, o existe sospecha de que hay una causa subyacente que no se ha identificado, la intervención de un especialista en cirugía maxilofacial es el paso más adecuado. Esto incluye la exploración de la mucosa oral y, si es necesario, la toma de muestras para un diagnóstico más preciso.

En IMOS somos especialistas en el abordaje integral de la mucosa oral y facial

En Clínica IMOS abordamos la mucosa oral y el área facial de forma integral, lo que significa que no nos quedamos en el síntoma: buscamos la causa. Porque una queilitis angular que vuelve una y otra vez está diciéndote algo que merece ser escuchado, y nosotros llevamos más de 30 años haciéndolo.

En conclusión, no normalices algo que tiene solución. Si tus boqueras son recurrentes, persistentes o simplemente no mejoran, pide cita en Clínica IMOS. Estamos a tu lado. 

 

Autor:

El Dr. Ricardo López Martos es licenciado en Medicina por la Universidad de Córdoba, doctor en Medicina por la Universidad de Sevilla y Especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla.

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