El mentón retraído es una alteración frecuente del perfil facial que puede tener repercusiones tanto estéticas como funcionales. En nuestra clínica lo vemos habitualmente en los pacientes jóvenes. En muchos casos está relacionado con una posición retrasada de la mandíbula, lo que en el ámbito médico se conoce como retrognatia mandibular.
En Clínica IMOS consideramos que identificar correctamente esta condición y conocer las opciones disponibles para su corrección es clave para abordar el problema de forma adecuada, siempre bajo la valoración de un especialista en cirugía maxilofacial.
Mentón retraído: impacto estético y funcional
El mentón retraído puede observarse desde el punto de vista estético y funcional. Si atendemos a la estética, un mentón retraído puede romper la armonía del rostro y afectar al equilibrio del perfil facial, haciendo que la nariz o el labio superior parezcan más prominentes. Esta falta de proyección del mentón suele generar una sensación de rostro poco definido, especialmente al observarlo de perfil.
A nivel funcional, el mentón retraído puede estar asociado a alteraciones de la mordida, sobrecarga de la articulación temporomandibular, dificultades en la correcta oclusión dental, o incluso podría influir en la respiración, especialmente durante el sueño. También puede afectar al adecuado cierre de los labios, provocando piel de naranja en la piel del mentón y sequedad oral.
Retrognatia mandibular: qué es y cuándo se considera un problema
En IMOS a nuestros pacientes siempre les indicamos que la retrognatia mandibular es una alteración esquelética en la que la mandíbula se encuentra situada por detrás de su posición ideal con respecto al maxilar superior y al resto de estructuras faciales. Esta condición puede presentarse de forma leve, moderada o severa, y no siempre supone un problema clínico.
Hay ocasiones en el que el mentón retraído se debe no solo a un menor tamaño del mismo sino a una retrognatia mandibular.
En este sentido, se considera un problema cuando, además del impacto estético, existen consecuencias funcionales como maloclusión dental, dificultades para masticar correctamente, molestias articulares o problemas respiratorios. En estos casos, la valoración por un cirujano maxilofacial es fundamental para determinar el alcance real de la alteración.

Tipos de mentón retraído según su gravedad
Desde el punto de vista clínico, el retrognatismo mandibular no se presenta igual en todos los pacientes. Según el grado de retracción de la mandíbula y su repercusión estética y funcional, se pueden diferenciar distintos tipos:
- Sin retrognatia: Se trata de un mentón pequeño en una mandíbula de tamaño adecuado, por lo que no suele tener asociados problemas funcionales.
- Retrognatismo leve: la mandíbula se encuentra ligeramente retrasada. Suele tener un impacto principalmente estético y no siempre provoca problemas funcionales.
- Retrognatismo moderado: existe una desalineación más evidente entre el maxilar superior y la mandíbula inferior. Puede asociarse a maloclusión dental, dificultad en la mordida o sobrecarga de la articulación temporomandibular.
- Retrognatismo severo: la mandíbula está claramente retraída respecto al resto de la estructura facial. Además del impacto estético, suele provocar alteraciones funcionales importantes.
¿Cómo saber si tengo mentón retraído?
El mentón retraído no siempre es evidente al mirarse de frente. En cambio, si te observas de perfil puedes notarlo más fácilmente. Estos son algunos de los signos más habituales que nuestros pacientes presencian en su rostro:
- Perfil facial poco definido al observarse de lado.
- Barbilla situada por detrás del labio inferior.
- Dientes superiores adelantados respecto a los inferiores.
- Labio inferior evertido
- Dificultad al cierre de los labios
- Sensación de mordida inestable.
No obstante, debes tener en cuenta que el diagnóstico no se basa exclusivamente en la apariencia externa. La confirmación necesita una exploración clínica y estudios, como radiografías o análisis cefalométricos. De esta forma, vamos a poder evaluar esta condición con una mayor precisión.
Mentón retraído: causas
Las causas es algo que suele preocupar a nuestros pacientes, en Clínica IMOS siempre incidimos en que estas pueden ser diversas e incluso que converjan varias de ellas. Aunque las más habituales son las siguientes:
- Factores genéticos y del desarrollo.
- Hábitos orales en etapas tempranas, como la respiración bucal o el uso prolongado del chupete.
- Problemas dentales o traumatismos.
Con un conocimiento preciso de las causas que han provocado un mentón retraído, vamos a poder elegir un tratamiento u otro con mayor precisión y mejores resultados.
¿Cómo corregir el mentón retraído?
La corrección del mentón retraído depende del grado de retracción, de si existe o no una alteración ósea significativa y de las necesidades estéticas y funcionales de cada paciente. Existen diferentes alternativas, que van desde opciones sin cirugía hasta soluciones quirúrgicas definitivas.

Opciones sin cirugía
Entre las opciones sin cirugía, podemos destacar la ortopedia en casos precoces, ortodoncia y los rellenos dérmicos con ácido hialurónico.
Ortodoncia
La ortodoncia puede ser útil cuando el mentón retraído está relacionado con una mala oclusión dental. Aunque no corrige la posición ósea de la mandíbula, permite mejorar la relación entre los dientes superiores e inferiores, lo que puede contribuir a masticar mejor y a una percepción más equilibrada del perfil del rostro.
Rellenos dérmicos con ácido hialurónico
Los rellenos dérmicos con ácido hialurónico permiten mejorar la proyección del mentón de forma mínimamente invasiva. Se trata de una solución estética temporal que aporta volumen y definición. Es importante tener en cuenta que no corrige la retrognatia mandibular y que sus efectos no son permanentes.
Opciones quirúrgicas
Por su parte, las opciones quirúrgicas más recomendadas y en las que contamos con una larga trayectoria son la mentoplastia y la cirugía ortognática. Ambas son definitivas.
Mentoplastia
La mentoplastia es una intervención quirúrgica orientada a mejorar la proyección del mentón. Habitualmente se realiza con técnicas de reposición ósea, aunque también puede realizarse mediante implantes a medida o mediante técnicas de remodelado óseo. Está indicada cuando el problema principal es estético y la posición de la mandíbula es funcionalmente correcta.
Cirugía ortognática
La cirugía ortognática permite reposicionar la mandíbula para corregir de forma definitiva la retrognatia mandibular. Además de mejorar el perfil facial, esta intervención restablece la función masticatoria, la correcta oclusión dental y, en determinados casos, mejora la respiración. Es un procedimiento propio de la cirugía maxilofacial y requiere un estudio y planificación exhaustivos.
Nuestro equipo está especializado en este tipo de cirugías. Siempre nos gusta decir que este tipo de cirugía te cambia la vida, y es que es la realidad, ya que vamos a colocar hueso en el lugar que naturalmente debería estar. Los pacientes que se someten a la cirugía ortognática lo ven como un punto de inflexión en su vida y en la forma que tienen de relacionarse con el mundo.
https://www.instagram.com/reel/C_Tai_IMggb/?utm_source=ig_embed
Valoración por un cirujano maxilofacial en Clínica IMOS
Cada caso de mentón retraído es diferente y no existe una única solución válida para todos los pacientes. Por ello, la valoración por un cirujano maxilofacial es esencial para determinar el diagnóstico correcto y el tratamiento más adecuado. En nuestra clínica el Dr. Eduardo González Cardero y un servidor, el Dr. Ricardo López Martos, estamos a tu disposición para corregir esta y otras condiciones faciales. Este es el resultado de uno de nuestros últimos pacientes que acudió a nosotros por una mala proyección facial.

Este paciente fue operado de forma conjunta por el Dr. Altabella de rinoplastia.
En Clínica IMOS realizamos estudio de forma personalizada, combinando exploración clínica, pruebas radiológicas y análisis funcional, con el objetivo de ofrecer una solución segura, precisa y adaptada a las necesidades reales de cada paciente.
En resumen, el mentón retraído puede estar relacionado con una alteración en la posición de la mandíbula y afectar tanto a la estética facial como a la función. Identificar su causa y su grado es fundamental para valorar las opciones de tratamiento. Visítanos.